martes, 31 de mayo de 2011

Día 68: Los Nacimientos y Lituania

Salimos como a las 10:00 hs de Belén aunque empezamos el día con inconvenientes, pues la rueda delantera de Hernán estaba pinchada. Por suerte teníamos muy cerca una gomería para solucionar rápidamente el problema.

Nany reviso la cámara pero no encontró ningún desperfecto, así que continuamos viaje. A las cuadras, Hernán freno y el negro siguió viaje porque creyó que solo había parado para acomodar el equipaje. Y hache comenzó una serie de desencuentros que retraso nuestro avance. Los celulares no funcionaban, y Marcos cansado de llamar y de esperar se volvió a buscar a su compañero de emociones. Este había pinchado nuevamente y había llegado a una bicicletería para arreglar su rodado.

En ese mismo momento, el negro paso al sitio donde se había quedado Hernán y lógicamente no encontró nada. En fin, luego de una hora nos encontramos y todavía estábamos en la ciudad de Belén. Recién comenzamos a rodar como a las 11:30 de la mañana y teníamos por delante unos 80 Km. Los primeros Km. fueron en medio de montañas, con un paisaje hermoso pero duro por las subidas que se presentaron.

Como siempre, a los 20km. hicimos nuestra primera parada con la sorpresa de encontrar por primera vez en todo nuestra travesía a dos ciclistas que hacían algo parecido a nosotros, un italiano y una turca. Al rato, cuando estábamos por arrancar, llego un tercero, este de Lituania que no hablaba absolutamente nada de español.

Nosotros continuamos nuestra ruta y frenamos nuevamente 30 Km. mas adelante para comer y estirar un poco las piernas. Luego iniciamos un recorrido por ripio de unos 20 Km. para llegar a Los Nacimientos, lugar donde encontramos al lituano que se nos había adelantado cuando paramos a comer. El pueblo no tenia camping ni alojamiento, entonces acampamos en la plaza del lugar, y el europeo, sin entender nada, se pego a nosotros y armo la carpa junto a la nuestra.

Con Hernán conseguimos de casualidad una doña que nos preparo una pizza mientras que Paúl (Pablo para nosotros) se cocino algo raro que no parecía muy rico. Como a las 22:00 HS. nos fuimos a dormir, mientras que Pablo se tomaba un vinito en cartón para matar el frío. Parece que sumamos un tercer integrante a nuestro viaje, por lo menos hasta Salta capital.

lunes, 30 de mayo de 2011

Día 67: Belén y el 25 de Mayo

Nos tomamos el Feriado Nacional bien a pecho y nos quedamos en Belén para darle un poco de aire a nuestras piernas. La excusa fue descansar, pero queríamos disfrutar los festejos del Día de la Patria en un lugar que no sea la ruta.

Como a las 10.00 hs nos acercamos a la plaza principal, escenario de las conmemoraciones por la revolución de Mayo. En un acto simple donde participaron chicos de las escuelas, la entonación del Himno Nacional y discursos varios, se nos vino el mediodía y la panza ya reclamaba algo de comer. La idea era entrarle a algo regional como humita o locro, pero al no encontrar nada de eso nos dimos el gusto de comer unos excelentes choripanes.

De todas maneras, Hernán se comió un poco de Mote (similar al locro pero sin zapallo) que había adquirido la familia Quinteros. El día continuo con siesta para Nany y con futbol de selección para Marcos (Argentina 4 -Paraguay 2). Después del partido, el negro se fue al centro un rato mientras Hernán seguía con su larga siesta. Un día tranquilo, donde pudimos descansar un poco para tomar fuerzas y encarar el último tramo que nos falta.

Mañana encaramos hacia Santa María, aunque seguramente haremos noche en otro lugar porque el tiron es de 180 Km. aproximadamente.

domingo, 29 de mayo de 2011

Día 65 y 66: Cuyo, la tierra del buen vino

¿Que hora son mi corazón? ¿Que hora son en Inglaterra? ¿Que hora son en Gibraltar?
¿Que hora son en el Japón? ¿Que hora son en Mozambique?
¿Que hora son en Washington? ¿Que hora son la vida entera? Manu Chao

1397 Km., tres provincias (Mendoza, San Juan y La Rioja), 12 ciudades, 18 días, poco viento, algunas subidas y mucha llanura. Se podría decir que en su mayoría esta región ha sido la que mejor nos permitió pedalear. Estamos cada vez más cerca de nuestra llegada aunque nos quede un tirón bastante difícil.

En fin, paciencia y huevos que La Quiaca nos espera. Y por este espacio queremos agradecer a las escuelas albergues de Ranquil Norte y Bardas Blancas, a sus directores y docentes que nos brindaron mas que alojamiento y comida (mucho mas), a la familia Abrego que nos dio una mano gigante en Mendoza Capital, a la familia Niggli que nos hizo recordar a nuestros paladares el sabor de un buen asado, y por supuesto un abrazo y agradecimiento a nuestros seres queridos, amigos y gente que nos acompaña a la distancia en esta travesía. Ya recorrimos casi 4500 Km. y nos quedan 1000 Km. Siempre para adelante, avanzando.

Belén: Como a las 10 de la mañana arrancamos viaje hacia la ciudad de Belén, la provincia de Catamarca. Compramos algo de pan y salimos a la ruta dirección norte, pasamos Alpansiche y al entrar a Catamarca Hernán pincho su rueda delantera.

Teníamos todo para arreglar el inconveniente menos el inflador que se nos cayó durante la bajada de la cuesta de Miranda. Sin la posibilidad de darle aire a la cámara teníamos dos posibilidades, hacer dedo o volvernos hasta el pueblo unos 10 Km. Por suerte ninguna de las dos, porque un motociclista brasilero nos dio una mano gigante y nos regalo un poco de aire comprimido que llevaba en una especie de tubo.

Como al mediodía continuamos nuestro camino parando un par de veces hasta llegar al pueblo llamado Londres, a unos 17 Km. de nuestro destino. Ahí paramos para comprar algo para tomar (nos habíamos quedado sin agua) y para darle un respiro a las piernas. Al rato continuamos hacia Belén, donde unos parientes de Hernán nos estaban esperando. Después de ese trayecto, nos dirigimos a la plaza central y llamamos a Walter para encontrarnos con el, pero luego de varios intentos todo resulto en vano.

Al rato, para un señor en moto y nos pregunto si éramos parientes de Walter Quinteros (familiares de Hernán) y nos escolto hasta su casa. Como a las 6 de la tarde ya estábamos ubicados y luego de un baño y de cenar fuimos a recorrer un poco la ciudad. Ya entramos en el noroeste aunque la carretera todavía no nos hizo sentir en rigor la dureza de las montañas.

viernes, 27 de mayo de 2011

Día 64: Salicas, apellido cacique

Luego de despedirnos con la familia de Marcos, arrancamos viaje rumbo a San Blas de los Sauces, a unos 100 Km. de nuestra posición. Desde ahí quedaríamos muy cerca del límite provincial con Catamarca y dejaríamos atrás la región Cuyana para entrar de lleno al Noroeste argentino.

El sol nos acompaño durante todo el trayecto y luego de unos 30 Km. realizamos nuestra primera parada para descansar y comer un poco. En el camino se nos presentaron varias subidas largas pero poco empinadas, aunque siempre con la recompensa de descensos prolongados. Como a las 2 de la tarde llegamos a Pituil, un pueblo ubicado a 40 Km. de nuestro destino. Ahí descansamos nuevamente para continuar carretera media hora después. Antes del atardecer llegamos al departamento de San Blas de los Sauces, un lugar que tiene a lo largo de la ruta 40 varios pueblos pequeños, desde Shaqui hasta Alpansiche.

Nosotros queríamos pasar la noche en San Blas propiamente pero seguimos hasta Salicas (un cartel te da la bienvenida aclarando que es un apellido cacique) porque ahí hay una estación de servicio tan utilizada por nosotros en el transcurso de la travesía. En la gasolinera nos dieron un espacio para armar la carpa y pasar la noche gratuitamente así que zafamos el día de alojamiento. A dos cuadras conseguimos un comedor para cenar, y luego de alimentarnos nos fuimos a dormir como a las 22:00 hs.

Quedamos a 10 Km. de Catamarca, para dejar atrás mas de 4400 Km. y con la vista en el horizonte y los 1000 Km. que nos restan.

jueves, 26 de mayo de 2011

Día 63: Chilecito en familia

Nos levantamos cerca del mediodía y luego de desayunar, fuimos a encargar unos pollos para el almuerzo (para nosotros asado y pollo en dos días fue demasiado). Con un radiante sol y en un muy lindo camping, disfrutamos de la jornada con una buena comida y unos trucos.

Luego algunos optaron por una siesta y otros por charlar un poco. Como a las 6 de la tarde fuimos al centro distante a unos 7 Km. para ver un poco de futbol dominguero y dejar a las mujeres en las maquinitas (el vicio es más fuerte). Cenamos mirando el deporte mas lindo del mundo con River en la promoción y con Boca alejándose de cualquier lucha importante.

Un par de cosas para recordar, como el viejo dueño del camping y su locura, o el mozo por demás amable porque siempre pensó que éramos gallinas y "sufría" con nosotros el empate de River, la fiesta de la patrona de Chilecito Santa Rita y un fieston en su homenaje en la plaza principal. Por supuesto el grato encuentro familiar y otras cuestiones que alegran el alma.

En cuento a nuestro viaje en si, contentos porque ya estamos cerca de Catamarca, mañana salimos hacia el norte de La Rioja, casi al limite provincial. La región cuyana ya nos queda atrás, para darle la bienvenida la noroeste con sus preciosas tierras.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Día 61 y 62: Chilecito Atrás la cuesta de Miranda

Nos levantamos temprano luego de pasar una noche fresca con una linda helada de por medio. Teníamos delante de nuestros ojos el mismísimo comienzo de la famosa cuesta de Miranda, desde que salimos el 18 de marzo estuvimos pensando en este desafío.

Arrancamos viaje desde Puerto Alegre y luego de unos 15 Km. con un breve ascenso llegamos al paraje Los Tambillos. Ahí nos dimos cuenta que realmente el inicio estaba en ese lugar, pues el ripio se hace presente y la subida es mas pronunciada. En ese paraje paramos a descansar y aprovechamos la ocasión para comer quesillo de cabra e hidratarnos un poco porque los ascensos nos demandan mas agua.

Fueron 10 Km. reales de cuesta con un final duro pero sinceramente, al bajar, nos percatamos que viniendo desde el oeste, es decir desde la cordillera, Miranda es mucho más fácil. Luego de hacer cima como al mediodía y llegar a los 2020 metros sobre el nivel del mar, empezamos el descenso que se prolonga en distancia a unos 35 Km. hasta llegar a Nonogasta.

La cuesta en si serán unos 15 Km. aproximadamente pero la carretera sigue para abajo hasta llegar cerca de Chilecito. De ese lado encontramos un majestuoso paisaje montañoso de tierra roja y con bastante vegetación. El cauce del río Miranda nos acompaño durante todo el descenso que, por momentos, se hizo muy difícil por el mal estado del ripio.

Pero bueno, la bajada se disfruta siempre mucho más y rápidamente empalmamos el asfalto para seguir descendiendo a pura velocidad hasta Sañogasta. Ahí entramos al pueblo para comer, almorzamos locro y empanadas fritas para seguir viaje a Chilecito una hora después. En ese pueblo nos íbamos a encontrar con la familia del negro Marcos quienes están de vacaciones por el norte argentino.

Pasando Nonogasta, y en una anécdota casi irrisoria, un auto freno y nos contó que la familia Niggli estaba esperándonos terminada la cuesta de Miranda, y que le habían preguntado a él si había visto dos ciclistas. Este hombre resulto ser conocido del padre de Marcos de la infancia. Desgraciadamente nos desencontramos cuando ingresamos a Sañogasta a comer y ellos siguieron viaje hasta Miranda.

Finalmente, nos encontramos en la entrada de Chilecito, después de muchas idas y venidas. Nos dirigimos a un camping y a la noche salio asado cortesía del asador Gastón "la chancha" Niggli. El día siguió con buenas noticias, además de recibir algunos alfajores y chocolates de Santa Teresita.

Por la noche un poco de cerro en una ciudad bastante grande. Todo muy lindo, por el encuentro familiar y por haber pasado la cuesta de Miranda.

martes, 24 de mayo de 2011

Día 60: Puerto Alegre

Salimos temprano con amenaza de viento zonda, la idea era llegar hasta la puerta de la famosa cuesta de Miranda, y pasar la noche en Puerto Alegre para encarar mañana bien fresquitos la cuesta tricolor.

Arrancamos con 20 Km. de un suave ascenso y luego bajamos a Villa Unión a mitad de nuestro recorrido. Entramos en ese pueblo y almorzamos tranquilos para continuar unos 35 Km. más hasta el comienzo de Miranda. Luego de comer hicimos ese trayecto con pequeñas subidas y un tramo llano llegando a Puerto Alegre como a las 6 de la tarde.

En esta población de no más de 6 casas nos resulto imposible conseguir algo para comer, aunque por suerte teníamos unas empanadas que traíamos a la rastra. Armamos la carpa junto a un pequeño cause de agua y al pie de unos cerros brindándole placer a la vista.

Ante del anochecer ya estábamos en la carpa, dispuestos a dormir para descansar bien ya que mañana tenemos la cuesta de Miranda.

lunes, 23 de mayo de 2011

Día 59: San José de Jachal

Luego de desayunar en lo de Luis arrancamos viaje hacia la provincia de La Rioja, a un pueblo llamado Guandacol cerquita de San Juan. En una mañana hermosa salimos a enfrentar la cuesta de Huaco, pequeña pero molesta.

Luego de unos 25 Km. y una breve parada para descansar empezamos a subir suavemente cruzando un bajo cordón montañoso. Durante la cuesta pasamos por el segundo túnel de la Ruta 40 y a pesar de su corto trayecto nos resulto atractivo, seguimos camino luego de parar en Huaco, en dirección norte hacia La Rioja.

El calor se hizo presente y por momentos insoportable y solo a la sombra de unos pocos árboles tomamos respiro del sol, la ruta se presento con algunas subidas y bajadas ondulantes con muchos badenes aunque se hizo bastante transitable. Como a las 5 de la tarde llegamos a la entrada de Guandacol, a una estación de servicio en donde descansamos un poco y nos hidratamos.

Mas tarde fuimos al pueblo y al no conseguir nada acorde de nuestra economía por falta de camping, preguntamos en la policía donde podíamos pasar la noche, gentilmente nos cedieron un patio para armar la carpa. Nos prestaron el baño y la cocina por lo que no nos falto nada.

Luego de unas compras y de una polenta con queso y salchichas nos fuimos a dormir contentos por estar ya en tierras riojanas.

domingo, 22 de mayo de 2011

Día 58: Talacasto

Arrancamos temprano y luego de charlar un rato con los bicicleteros del pueblo, de ponerle un poco de aire a las ruedas y ajustar el velocímetro, encaramos hacia la capital sanjuanina.

Estábamos a unos 50 Km. Y ya para el mediodía entramos en San Juan. Bajamos del acceso para comer algo y seguir viaje, pues era temprano y aprovechamos para continuar. Conseguimos una rosticería barata y nos clavamos una milanesa con fritas. Lo loco es que el lugar no tenía mesas para comer y cruzamos la calle para almorzar en el piso.

Inmediatamente, una chica, empleada de una mueblería vecina a la casa de comida, nos invito a pasar al local para comer ahí. Además de comer, charlamos un poco con María que no andaba muy bien de amores. Cerca de las 13:30 partimos hacia el norte, camino a Talacasto. La idea era quedar lo mas cerca de San José de Jachal, entonces fuimos a ese pueblo para quedar a unos 100 Km.

Llegamos al atardecer y para nuestra sorpresa estaba todo abandonado, solo un pequeño comercio que vendía algo de beber y algo de comida. Talacasto, es un lugar inhóspito ubicado a 75 Km. de la ciudad capital de San Juan en donde existen aguas termales y además, parece un lugar alejado de la civilización y dotado de un paisaje montañoso que guarda secretos geológicos del precámbrico.

Por suerte estaba Luis, dueño del lugar, porque estábamos escasos de agua y un poco hambrientos. La idea es llegar mañana a Jachal, al norte de San Juan, y pasado entrar a La Rioja. Vamos rápido, pero el viento y el terreno lo permiten. Esperamos que todo siga axial, buscando un ideal, por la carretera…

sábado, 21 de mayo de 2011

Día 57: Media Agua

Salimos temprano, como a las 9 de la mañana de Mendoza, y luego de despedirnos de toda la familia (nos falto Luciana, la mas linda lejos de todas las Abrego) arrancamos camino a San Juan.

La ruta siguió en línea recta y llana, lo que nos permitió un buen avance. Hicimos tiradas de 25 Km. parando la primera vez en Lavalle, en una estación de servicio para comer y descansar un poco. Nos había llevado hora y media salir de la ciudad y hacer varios Km.

La segunda tirada la realizamos en una hora, por lo que al mediodía ya estábamos en los 50 Km., muy rápido teniendo en cuenta como veníamos con el promedio. Ya no había viento que nos frenara y la llanura nos vino de mil maravillas. Llegamos a los 100 Km. como a las 4 de la tarde, nos faltaban unos 60 para llegar a San Juan capital, pero como habíamos decidido no llegar de noche avanzamos unos 12 Km.

Paramos en Media Agua, un pequeño pueblo donde no conseguimos un lugar para terminando en un sucucho que nos sirvió para ducharnos y dormir. El día estuvo genial, recorrimos 112 Km. casi sin esfuerzo y ya entramos en la provincia de San Juan.